martes, 18 de junio de 2013

La noche es peligrosa

Porque es el momento del día que te pone a pensar. La oscuridad y el silencio hace que tu mente se centre en tus sentidos, estés donde estés. Piensas mucho, en cualquier cosa. Trabajo, amigos, exámenes, libros, amor... Éste último suele ser el más problemático.

Y es justo lo que me pasa ahora. La verdad no es amor en sí, sino capricho. Mi orgullo se niega a creer que él "no me necesite". Y la verdad yo tampoco a él... (o eso quiero creer). Pero fueron unas palabras de La Harper (mi amigah) que hicieron que me ralle: "No te vayas a enamorar".

Nunca se me habría ocurrido, pero tuvo que recordármelo.
Y aquí estoy, a las 2 y 11 de la mañana terminando trabajos debiendo pensar en latín y no en otra cosa. Nuestra mente. Ahh.... A veces puede ser nuestra enemiga.

No hay comentarios:

Publicar un comentario